Demetrio Lesmes Martín fue asesinado el 8 de agosto de 1975 en Hernani, cuando regresaba andando a su domicilio tras finalizar su jornada laboral como guarda jurado en la empresa Orbegozo. A unos doscientos metros de su casa, dos miembros de ETA se acercaron a él y, tras intercambiar unas breves palabras, uno de ellos sacó una pistola y le disparó en varias ocasiones. Demetrio cayó al suelo herido, momento en el que el segundo atacante utilizó un arma automática para rematarlo, efectuando numerosos disparos que le causaron la muerte en el acto.
Un mes antes, el 15 de julio de 1975, Demetrio Lesmes había sobrevivido milagrosamente a otro atentado. En aquella ocasión, los terroristas le dispararon desde un coche en marcha, pero él logró tirarse al suelo a tiempo y evitar que las balas le alcanzaran. A pesar de haber escapado entonces, seguía siendo objetivo de la organización, que finalmente consumó el ataque semanas después.
Su asesinato conmocionó a la localidad y a sus compañeros de trabajo, que conocían el riesgo al que estaba expuesto desde el primer atentado. La violencia con la que fue ejecutado reflejó la brutalidad de aquellos años, en los que personas como Demetrio Lesmes Martín se convirtieron en víctimas de una estrategia de terror que buscaba sembrar miedo y desestabilización en la sociedad.